5 curiosidades del Barniz de Pasto que te sorprenderán

28/05/2022

/   Por: 

Carlos Araque Rojas

El Barniz de Pasto proveniente del árbol de mopa mopa es parte de las manifestaciones de arte indígena, herencia del período precolombino que expresa la cosmovisión de los 3 mundos de la comunidad pastusa.

El Barniz de Pasto ha sido declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO, debido a su valor social, simbólico y artístico; transformándolo en hito del arte indígena, por ello te ofrecemos 5 curiosidades que te harán conocer este producto y todas sus aplicaciones:

Proviene de una resina natural

Proceso de elaboración del Barniz de Pasto

Lo primero que debes tener presente para entender esta técnica ancestral, es que no es el típico barniz de poliuretano que estamos acostumbrados a usar para tratar la madera o el parqué, que por cierto, puede tener altos niveles de toxicidad.

Este barniz deriva de la resina que produce el árbol de mopa mopa y que crece en el Departamento de Putumayo en Colombia, la resina se acumula en forma de yemas en los vástagos de la planta, es decir, en esa parte donde brotan nuevas hojas, en las imágenes apreciarás mejor esta descripción. La extracción de la resina se hace cuando esta yema parece una “especie de embrión” de la hoja a fin de no lastimar al árbol.

Todos estos embriones al juntarse crean una masa dura, la cual se moldea con golpes de martillos y cocinándola en agua hirviendo, a fin de eliminar las impurezas y hasta obtener una masa suave, elástica y flexible; este proceso de golpear y cocinar se hace 30 veces con la misma mezcla, es decir, requiere un gran esfuerzo manual.

Una vez la masa sea lo suficientemente moldeable, se procede a teñirla con polvos de distintos colores, para estirarla haciendo uso de las manos y la boca, creando una tela que se adhiere a la madera, cerámica o metal según corresponda y así, finalmente, se procede a realizar los maravillosos diseños delineados con cuchillo.

No siempre fue el Barniz de Pasto

Anteriormente las sociedades indígenas usaban la resina del mopa mopa para impermeabilizar vajillas, objetos de artesanías, también como combustible para prender antorchas e incluso era “la pega” del momento, se usaba para pegar las puntas de los arpones, pegar maracas y debido a sus propiedades aromáticas se quemaba como ofrenda. Ahora el uso de la resina se hace más para fines decorativos y crear el barniz del que tanto hablaremos en este artículo como parte del arte indígena.

La resina de mopa mopa también fue usada por los Incas

Existen indicios de que los vasos incas, usados para beber chicha en honor al Dios Sol en ceremonias de siembra y cosecha, durante la época colonial, fueron pintados con el barniz de mopa-mopa, se piensa que el antepenúltimo gobernante del Imperio Inca realizó varias excursiones a Pasto, en donde tuvo contacto con las comunidades indígenas ahí asentadas y aprendió el oficio.

El Barniz de Pasto un producto comercial precolombino

En las comunidades indígenas de Pasto existían unos personajes llamados “mindalas”, eran comerciantes subordinados al cacique y se encargaban de intercambiar productos exclusivos, que hasta podrían resultar exóticos para otras culturas. Los mindalas se dirigían constantemente a un lugar llamado “tianguez”, que básicamente era el mercado en la época precolombina, en donde comercializaban con otros mercaderes la resina de mopa mopa junto a otros productos.

Como dato curioso, el barniz de mopa mopa se usaba como forma de pago para los antiguos habitantes del Valle de Sibundoy quienes abastecían a las zonas mineras del Alto Caquetá con cereales cultivados en Pasto, es decir, el barniz de Pasto se usó como forma de pago por los servicios de transporte y distribución de materia prima, sin duda una realidad que pone en manifiesto el sistema comercial precolombino.

Un arte con significado

Las formas son muy variadas, pero hay una cuestión histórica que merece ser enfatizada, mientras en la colonia el catolicismo impregnó casi todo el arte bajo concepciones meramente religiosas, los dibujos derivados de la técnica del Barniz de Pasto lograron cierta independencia de este concepto, a fin de representar su profunda conexión con la naturaleza, por ello es común el uso de animales, flora, vegetación y frutas.

También cobra vida sus diseños en positivo/negativo con una serie de iconografías con diversas formas geométricas que evocan complejos significados: desde la representación de la energía femenina y masculina, pasando por el entendimiento de los ciclos de la vida, en donde su cosmovisión plantea 3 mundos: el de arriba (espíritus mayores y de la luz), el del medio (seres vivos) y el de abajo (inframundo y espíritus de la noche); hasta su concepción del equilibrio.

Los nariñenses son privilegiados herederos de esta manifestación cultural única en el mundo, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por ello, desde Esariri hemos habilitado una experiencia en donde podrás presenciar de cerca la elaboración del Barniz de Pasto de la mano de sabios de las comunidades, además que tendrás la oportunidad de visitar la laguna Telpis y Cocha así como el Volcán de Galeras, que esconden grandes misterios.

Fuente consultadas:

Álvarez, M. C. (2019). El Barniz de Pasto: Reflejo de la Naturaleza. Naturaleza y Paisaje, 339-346.

Artesanías de Colombia. (s.f.). Mopa Mopa. Pasto.

Aza Cuaical, D. (2016). Iconografía Pastos un Saber Ancestral. Cali.

Gómez Jurado, Á. (s.f.). El mopa-mopa o Barniz de Pasto. Comercialización indígena en el período colonial. Estudios latinoamericanos, 82-93.

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